El Parque Thays, espacio verde de la Comuna 2, fue intervenido en los sectores de caniles. Ubicado en el barrio de Recoleta, sobre la calle Brigadier General Juan Facundo Quiroga, entre la Avenida Callao y la calle Julio Victor González, este espacio demandaba atención en sus caniles ya que es muy utilizado por vecinos y paseadores.
Los caniles intervenidos poseían una prestación insuficiente para garantizar un uso adecuado y seguro por parte de los perros y sus cuidadores. Presentaban un muro perimetral de baja altura, sin cerramientos complementarios, lo que dificultaba el control del ingreso y egreso de los animales y limitaba las condiciones de seguridad durante su utilización. Asimismo, la ausencia de rejas y de elementos de contención apropiados generaba situaciones de escape, conflictos entre perros y una percepción de uso poco controlado del sector.
Su intervención impulsó mejorar las condiciones de uso, seguridad y calidad espacial de los caniles existentes, respondiendo a las necesidades de los vecinos del barrio, paseadores de perros y personas que utilizan diariamente el parque como espacio de recreación y esparcimiento. La propuesta se basó en optimizar la infraestructura, adecuándola a los requerimientos para un uso correcto, seguro y confortable. Por eso se planteó como objetivo revertir las deficiencias que presentaba, cerramientos inadecuados y una configuración limitada que restringía el uso pleno del espacio.
Por todo ello, se realizó la ampliación, formalización y mejora integral del espacio, consolidándolo como un ámbito funcional, seguro y accesible dentro del parque.
- En primer lugar, se amplió la superficie destinada a los caniles, aprovechando de manera más eficiente el espacio disponible. Esta extensión permitió que un mayor número de personas y perros puedan utilizar el sector simultáneamente, reduciendo la sobrecarga del área y mejorando las condiciones generales de uso.
- En segundo lugar, se ejecutó un nuevo cerramiento perimetral más firme, mediante la construcción de un muro de mayor solidez que permitiera la correcta colocación de rejas específicas para caniles. Este sistema garantizó un control efectivo del perímetro, evitando la fuga de los animales y mejorando la seguridad tanto dentro como fuera del sector.
- En tercer lugar, se incorporaron múltiples accesos con sistema de doble puerta, distribuidos a lo largo del canil en función de su extensión longitudinal. Esta disposición permitirá un ingreso y egreso más seguro y ordenado de los perros, minimizando riesgos y facilitando el uso simultáneo del espacio.
- En cuarto lugar, se generó un nuevo acceso desde la calle Facundo Quiroga, junto con accesos directos a los caniles desde esta misma calle. Esta decisión responde a la necesidad de facilitar el ingreso a aquellos usuarios y paseadores que trasladan a los perros en vehículo particular, permitiendo una mayor cercanía entre el punto de llegada y el acceso al canil, y mejorando así la comodidad y la accesibilidad del sector.
- En quinto lugar, se extendieron y formalizaron los caminos principales del parque, con el objetivo de conectar de manera clara y accesible el nuevo sector de caniles con el acceso desde la calle Facundo Quiroga y con el resto de los recorridos existentes del Parque Thays.
- Por último, se compartimentó el canil en varios sectores diferenciados, permitiendo separar usos y evitar conflictos entre los perros, así como la incorporación de dos canillas de agua dentro del área, destinadas a facilitar la hidratación de los animales durante su permanencia.
En conjunto, la propuesta buscó consolidar los caniles como un espacio adecuado, seguro y bien integrado al parque, mejorando significativamente la experiencia de uso tanto para los animales como para las personas que los acompañan.
Gracias a la intervención, el sector de caniles del Parque Thays se consolidó como un espacio más seguro, accesible y adecuado para el esparcimiento canino, capaz de responder a las necesidades reales de quienes lo utilizan cotidianamente. La ampliación y reorganización del área permitirá un uso más ordenado y confortable, con sectores claramente definidos que favorecen la convivencia y reducen situaciones de conflicto entre los perros.
Fuente GCBA
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