Recoleta petfriendly



Estos son los barrios en los que vivir con una mascota es más fácil: plazas, caniles, bares y espacios pet friendly

Hay barrios de CABA que proponen circuitos seguros para caminar, plazas con caniles y locales que permiten el ingreso con mascotas

La rutina porteña cambió. Cada vez más personas organizan horarios, salidas y hasta decisiones de mudanza en función de las necesidades de sus mascotas. Lo que antes era un detalle —como buscar un balcón, una plaza cercana o un edificio con reglas más flexibles— hoy se volvió un factor central a la hora de definir dónde y cómo vivir para quienes tienen animales domésticos.

Este cambio no solo refleja un vínculo más estrecho con los animales de compañía, sino también una nueva forma de habitar la ciudad. Los paseos se integraron a la vida diaria, los espacios verdes se transformaron en puntos de encuentro y la demanda de lugares que admitan mascotas creció de manera sostenida. Esa transformación ya impacta, también, en el mercado inmobiliario.

Desde D’Aria Propiedades, Charlie D’Aria lo plantea con una mirada pragmática: permitir mascotas no agrega valor en términos de precio ni mejora la calidad de una propiedad, pero sí incide directamente en la eficiencia comercial. “Cuando se prohíben, se pierden oportunidades de cierre de operaciones”, explica.

De esta manera, en un contexto donde cada vez más personas conviven con animales, restringir ese ingreso reduce de manera significativa el universo de interesados, prolonga los tiempos de vacancia y vuelve más difícil la comercialización, especialmente en el mercado de alquileres.

“Permitir mascotas alinea la comercialización con la demanda real”, resume D´Aria. En ese sentido, el concepto de cercanía e inclusión de mascotas aparece como una lectura de cómo vive hoy la gente.

Sin embargo, el concepto de “barrio pet friendly” no es tan lineal como parece. Para Carolina Marco del Pont, licenciada en Psicología, educadora canina y educadora vincular felina, no existe una definición única ni universal. “Depende de muchísimos factores y, sobre todo, de la individualidad de cada animal”, advierte. En ese marco, remarca que los primeros en ser verdaderamente pet friendly deberían ser los tutores, respetando la personalidad, los límites y las necesidades de cada compañero animal.

Algunos barrios de la Ciudad dieron un paso más y se consolidaron como polos pet friendly, con infraestructura, espacios públicos y dinámicas cotidianas que facilitan la convivencia con animales. Son zonas donde hay circuitos seguros para caminar, plazas con caniles, comercios que permiten el ingreso con mascotas y edificios que se adaptan a este estilo de vida. Aun así, como subraya Marco del Pont, no todo lo “dog friendly” funciona para todos los perros: pasear por un shopping o sentarse en un café no siempre es una experiencia tolerable para cualquier animal.

La mayor sensibilidad hacia los animales también empieza a reflejarse en iniciativas con impacto social dentro del sector inmobiliario. Desde D’Aria Propiedades, el enfoque pet friendly se vincula tanto con una lectura de mercado como con una convicción ética sobre el rol de las empresas en la comunidad. En esa línea se inscribe la campaña que la inmobiliaria desarrolla junto al refugio Zaguates, una organización que trabaja de manera integral en el rescate de animales en situación de abandono, su recuperación, el acompañamiento a través de hogares de tránsito y un programa sostenido de castraciones orientadas al control poblacional responsable.

“La campaña no nace para decir que una propiedad vale más si acepta animales”, aclara D’Aria. “Nace para no perder oportunidades y para actuar con responsabilidad frente a una realidad que ya está instalada”, afirma. En los últimos años, la tenencia de mascotas se consolidó como una tendencia clara: más personas conviven con animales, los integran a su familia y asumen esa responsabilidad en su vida cotidiana. Acompañar ese cambio, sostienen desde la inobiliria, es parte de entender el real estate desde una lógica contemporánea.

El Censo 2022 en la Argentina, cruzado con la Encuesta Anual de Hogares (EAH), reveló datos impactantes sobre mascotas, especialmente en CABA, donde hay más perros y gatos que niños menores de 14 años, con casi 862,000 mascotas (493.676 perros, 368.176 gatos) frente a unos 460.000 niños, mostrando un fuerte vínculo humano-animal y una tendencia de “humanización de mascotas” como compañeros.

Dónde viven mejor las mascotas en CABA

Recoleta, Palermo, Caballito, Belgrano y Saavedra se destacan por concentrar una mayor cantidad de plazas, caniles y espacios que admiten mascotas. La cercanía entre áreas verdes y la oferta de lugares donde las mascotas sean aceptadas amplían las posibilidades de paseo y de tiempo compartido, algo clave en una ciudad donde cada vez más familias conviven con animales.

Recoleta

Con una impronta más clásica y residencial, Recoleta también se adaptó a una vida urbana donde las mascotas tienen mayor presencia. Calles arboladas, veredas amplias y plazas cercanas entre sí hacen que el paseo diario forme parte del ritmo habitual del barrio.

En este barrio, los puntos verdes más utilizados con caniles donde los perros pueden disfrutar sin correa son los siguientes:
Plaza Rodríguez Peña (Marcelo T. de Alvear 1763)
Plazoleta Petronila Rodríguez (Paraguay 1730)
Plaza Monseñor Miguel de Andrea (Jean Jaurès 1050)
Plaza Teniente Emilio Mitre (avenida General Las Heras 2280)
Parque Thays (Avenida del Libertador y Av. Callao)

Por su lado, la oferta gastronómica acompaña principalmente a través de terrazas y patios:Recoleta Urban Mall: en Vicente López 2050, este shopping es conocido por su política dog-friendly, que permite el ingreso de perros acompañados por sus dueños. En el interior suelen ofrecer agua y, a pedido, menú para mascotas.

Croque Madame Café: la sucursal de la Avenida del Libertador 1902 cuenta con un amplio patio en los jardines del Museo de Arte Decorativo, donde es posible almorzar o merendar acompañado por una mascota.

Social Paraíso Bistró: en Riobamba 1220, este spot permite la presencia de mascotas siempre con correa y bajo normas básicas de convivencia. Se integra bien a la lógica pet friendly del barrio, especialmente para planes tranquilos durante el día o la tarde.

Bartola: Bar-restaurante ubicado en Junín 1761, a pasos del Cementerio de la Recoleta. Su ambiente relajado y su terraza exterior lo convierten en una parada habitual tras paseos con mascotas.

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